DAÑOS Y CONSECUENCIAS
Riesgos:
Ciber bullying
Grooming
Retos virales
Apuestas on line
Pornografía infantil
Prostitución digital:
venta de fotos, videos y video llamadas con adultos.
Salud mental:
Adicción a las pantallas
Pérdida de la autoestima
Aislamiento
Depresión
Suicidio
Homicidio
Salud física:
Trastornos físicos: vista y corporales
Disposición al ocio y no al deporte
Mala alimentación Obesidad y anorexia
Deshumanización:
Nada te sorprende, sos indiferente a :
Violencia digital
Violencia de género
Peleas, robos, ataques
Muerte, guerras, genocidios
Suicidios, homicidios
La prohibición no es la solución, aunque las sanciones por incumplimiento seguramente ayudan. Nosotros como ONG, apoyamos la prevención desde la concientización afianzada en la ética y la moral , el diálogo y el ejemplo de los adultos responsables desde la familia, la escuela, los clubes, iglesias, y un Estado presente regulando con la fuerza de la Ley.
Lic. Arístides Ricardo Álvarez
Presidente
ONG “Si nos reímos, nos reímos todxs
Buenos días, Muchas veces hacemos acciones silenciosas ayudando a familias, adolescentes y docentes favoreciendo la convivencia. Tratamos de que nadie sufra maltrato, acoso, discriminación. Es casi una utopía. Cuando lo logramos tendiendo puentes y encontrando personas con empatía, somos muy felices y nos alienta a seguir adelante como el cuento del colibrí, «haciendo nuestra parte». Está es una hermosa historia con final feliz para Agus. Gracias a todos los que no fueron indiferentes y si fueron solidarios. Les comparto algunos mensajes de esta hermosa historia. Mensajes como estos son mimos al alma de nuestra ONG. ¡Gracias!
«Hola Arístides,
Soy Agus. Te quería agradecer por la ayuda que me diste en entrar a la escuela ……….., hoy me gradué, me encontré con personas muy lindas, los directivos y profesores siempre me acompañaron, pude disfrutar mi último año y me llevé amigos.»
(La alumna que tuvo en quinto año que cambiar de escuela tras recibir agresiones de una compañera y su familia)
«¡¡¡Me emociona Arístides !!! Gracias a usted por brindar otra mirada a esta sociedad en la que nos tenemos que comprometer con acciones concretas. ¡ Gracias por todo lo que hace ! Por ser nuestro referente en momentos de desesperanza y la alegría y paz que trasmite. ¡¡¡Gracias!!! por la oportunidad de este intercambio de ideas y acciones.
Le confieso Arístides que estoy emocionada, respirando profundo, pensando como cambiamos la psique de nuestros estudiantes, con acciones grandes y pequeñas. ¡Su fuerza y alegría es contagiosa. !»
(La directora de la escuela que recibió a Agus)
Lic. Arístides Ricardo Álvarez
Presidente
ONG “Si nos reímos, nos reímos todxs
En la escena final del film “La lista de Schindler”, cuando la maquinaria de la muerte nazi se detiene y los sobrevivientes se encuentran suspendidos en una frágil calma, ocurre un acto de gratitud que condensa la historia moral del siglo XX. Los trabajadores judíos, despojados de todo bien material, extraen el oro de sus propios dientes para fundir un anillo. En su interior, graban una máxima del Talmud: «Quien salva una vida, salva al mundo entero». Ese anillo no estaba hecho tan solo de un metal precioso; estaba forjado con el remanente físico del sufrimiento, bellamente transformado en un símbolo de alianza eterna entre quien necesitaba ayuda y quien tuvo el coraje de brindarla.
A menudo, la sociología y la historia nos enseñan a mirar los grandes números, las estadísticas y las masas. Sin embargo, la filosofía ética, desde el Talmud hasta pensadores contemporáneos, nos recuerda que la «humanidad» no es una abstracción, sino que se juega en el cara a cara. Hoy, salvar una vida no siempre requiere una lista secreta ni enfrentar un régimen totalitario; a veces, salvar una vida significa simplemente abrir una puerta que estaba cerrada.
Esa es la experiencia en el quehacer cotidiano de nuestra ONG. Tomemos un caso como ejemplo. Uno entre tantos. Se recibió un mensaje… una alumna de cuarto año se encontraba atrapada en un infierno cotidiano: agresiones, amenazas y, peor aún, el silencio burocrático de una escuela que decidió mirar hacia otro lado.
Esto es serio porque, cuando una escuela se desentiende del dolor de un estudiante, no solo falla pedagógicamente, sino que rompe el pacto social básico de cuidado. Es que, digámoslo para no olvidarlo: educar es cuidar. Ante todo, es eso.
Para una adolescente, el acoso no es un «problema menor»; es la totalidad de su existencia. Si su mundo escolar se derrumba, en buena parte su mundo entero colapsa.
Aquí es donde entra en juego la «orfebrería» de los vínculos humanos. La asunción de la vida como una obra de arte. Ante la desesperanza de su nieta, la abuela de aquella alumna de cuarto año se comunicó con nuestra ONG. Desde ese momento, ya no hubo trámites interminables ni indiferencia estatal, sino una red de personas dispuestas a actuar. Desde la ONG se llamó al equipo directivo de una escuela secundaria donde hacía un tiempito atrás se había sembrado una semilla de conciencia tras una charla sobre violencia. En diálogo con la ONG, aquella comunidad educativa no vio un «expediente problemático». Directivos y docentes vieron a una persona que sufría.
Lo que sucedió es que recibieron a la alumna, que se cambió de escuela. Hoy, terminó su quinto año, graduada, rodeada de amigos y, sobre todo, feliz.
¿Cuánto vale este pequeño gesto? Sociológicamente, es la diferencia entre la anomia —la falta de normas y contención— y la comunidad. Filosóficamente, es la validación del Otro como un legítimo otro. El mensaje de la directora a la ONG: «gracias por brindar otra mirada a esta sociedad» y el de la alumna: «pude disfrutar mi último año y hacer nuevos amigos»… son la prueba de que el destino no está escrito en piedra.
La situación de las personas con discapacidad en Argentina atraviesa un momento crítico, marcado por recortes presupuestarios, demoras administrativas y un sistema de prestaciones al borde del colapso. Aunque el Congreso aprobó la Ley de Emergencia en Discapacidad (incluso después de anular un veto presidencial) su aplicación continúa sin aplicarse, ya que el Poder Ejecutivo sostiene que necesita partidas presupuestarias específicas que aún no fueron asignadas. Esta decisión dejó a miles de familias frente a la necesidad de recurrir a la justicia para exigir derechos que ya están reconocidos por ley.
Cada 3 de diciembre se conmemora el Día Internacional de las Personas con Discapacidad, una fecha destinada a concientizar, informar y reflexionar sobre el rol que estas personas tienen en la sociedad, así como a garantizar su plena participación como sujetos de derecho. Durante muchos años, la discapacidad fue interpretada desde una mirada médica, asociada a la idea de enfermedad, cura o corrección, como si la persona fuera un problema que debía solucionarse. Aún hoy persisten prácticas sociales y discursos que reproducen estigmas, como referirse a “discapacitados” o hablar de “capacidades diferentes”, expresiones que desplazan a la persona y reducen su identidad a un diagnóstico.
Lo cierto es que la discapacidad no define a nadie ni determina lo que una persona puede o no puede hacer. Sin embargo, en la Argentina actual, tanto las personas con discapacidad como quienes trabajan junto a ellas atraviesan un momento sumamente complejo, aun contando con un marco legal que debería protegerlas. El sistema de atención se encuentra debilitado por la falta de actualización del nomenclador de prestaciones, lo que genera pagos atrasados e insuficientes. Esto ha provocado el cierre de centros de día, la interrupción de tratamientos y la inestabilidad laboral de acompañantes, profesionales y equipos de apoyo.
A su vez, los trámites vinculados al Certificado Único de Discapacidad (documento fundamental para acceder a terapias, prótesis, apoyos y servicios) se volvieron más burocráticos, en un contexto donde la Agencia Nacional de Discapacidad se encuentra saturada. Obras sociales y prepagas, por su parte, incrementaron las negativas de cobertura, pese a que la justicia anuló un decreto que permitía estas restricciones.
Frente a la parálisis en la implementación de la Ley de Emergencia, la judicialización se convirtió en la única vía para garantizar derechos básicos, generando demoras que profundizan la vulnerabilidad de quienes necesitan acceso urgente a prestaciones. En respuesta, organizaciones, familias y personas con discapacidad han impulsado manifestaciones y reclamos en distintas provincias, exigiendo la plena aplicación de la norma y un financiamiento adecuado que permita evitar el derrumbe definitivo del sistema.
Mientras se espera que el Congreso avance en la asignación presupuestaria y que el gobierno cumpla con las obligaciones establecidas por ley, la situación continúa agravándose. Resulta indispensable avanzar hacia políticas que aseguren la dignidad, la inclusión real y la participación activa de las personas con discapacidad en la sociedad. La crisis actual no solo vulnera derechos adquiridos, sino que pone en riesgo la vida cotidiana de miles de personas que dependen de un Estado presente, accesible y comprometido.
Martina Ferraro
Técnica Superior en Niñez, Adolescencia y Familia
Psicologa Social
ONG “Si nos reímos, nos reímos todxs”
El 13 de noviembre de cada año se conmemora en la Argentina el día nacional de la lucha contra el grooming, por recordar la fecha en que en el año 2013 el Senado de la Nación sancionó la Ley nacional nro 26904 que incorporó el artículo 131 al código Penal que expresa lo siguiente: “Será penado con prisión de seis (6) meses a cuatro (4) años el que, por medio de comunicaciones electrónicas, telecomunicaciones o cualquier otra tecnología de transmisión de datos, contactare a una persona menor de edad, con el propósito de cometer cualquier delito contra la integridad sexual de la misma”
Como consecuencia de la pandemia, mayor uso de internet y entrega de celulares a menores de edad, se incrementó el ciber acoso, y particularmente el grooming. Según datos reportados por UNICEF, el grooming es la tercera forma de violencia sexual más frecuente contra niños, niñas y adolescentes en Argentina.
Entre los delitos que pueden derivar de estas prácticas se encuentran:
La producción y difusión de pornografía infantil.
El abuso sexual en cualquiera de sus formas.
La captación con fines de trata de personas.
Nuestros niños y adolescentes, como hijos, como familia, como alumnos, están expuestos mucho más que antes ante la permisividad de los adultos para que usen la tecnología. Esto incrementó el riesgo y la posibilidad de que sean acosados. El uso de los celulares exige un control, se ha vuelto prácticamente una adicción.
El groomer (acosador), (el término proviene del inglés “groom” que quiere decir algo así como hacerse el amigo, el novio), puede ser un adulto desconocido para los niños y adolescentes que adopta un perfil falso haciéndose pasar por un par, ganando la confianza de los menores de edad, engañándolos con distintas estrategias obteniendo fotos y videos de contenido sexual para satisfacer deseos personales o bien alimentar la industria de la pedofilia. O peor aún, puede ser alguien conocido del entorno cercano al menor de edad con quien existe una desigualdad de poder y de parte del N N y A una actitud de sumisión por admiración o por temor, pueden ser del mismo entorno familiar, un vecino o bien un docente, un profe del club, un religioso, un profesional de la salud, de las fuerzas de seguridad.
En cualquiera de los casos, el groomer comete un abuso que puede traer serios trastornos psicológicos al menor de edad, o peor aún de haber contacto físico puede terminar en violencia física, abuso sexual, violación, secuestro para trata, en homicidio o en suicidio de los niños y adolescentes afectados.
En el 30% de los casos, la persona que ejerce grooming mantiene un vínculo directo con la víctima, y en el 31% pertenece a su entorno cercano.
El 69% de los casos involucra a desconocidos.
La problemática que crece día a día, (basta ver estos datos actuales de Grooming Argentina) arroja que:
1 de cada 3 niños, niñas y adolescentes no sabe qué es el grooming.
6 de cada 10 obtienen su primer teléfono celular a los 9 años.
En promedio, destinan seis horas diarias a actividades en plataformas virtuales.
6 de cada 10 interactúan con personas desconocidas en internet.
En 2 de cada 3 conversaciones con desconocidos, reciben propuestas de tipo afectivo o romántico.
1 de cada 3 víctimas son niños y adolescentes varones; mientras que 2 de cada 3 víctimas son niñas y adolescentes mujeres.
Esto evidencia la importancia de abordar este tema en las escuelas y clubes, el gran desconocimiento y falta de información que hay en muchas comunidades educativas y deportivas y la falta de políticas públicas suficientes para abordar la temática en forma integral. Nuestra ONG trabaja incesantemente en la prevención, pero lamentablemente no alcanza, los casos se siguen sucediendo y con graves consecuencias para las víctimas.
Recordamos las leyes punitivas y de prevención
Ley 26904 y Ley 27436 que introdujeron modificaciones al Código Penal de la Nación al incorporar las nuevas figuras delictivas en materia de “ciberseguridad y delitos informáticos”
Ley Nacional nro 27590 “Micaela Ortega” que representa un avance significativo en materia de protección integral de niñas, niños y adolescentes en entornos digitales. Entre otras cosas esta Ley proponía que dispositivos móviles y plataformas digitales incorporen advertencias y recomendaciones sobre los riesgos en línea, y que se desarrollen campañas permanentes de sensibilización a través de medios de comunicación, redes sociales y, posteriormente, encuentros presenciales. La Ley fue aprobada a fines de 2020 y dio origen al Programa Nacional de Prevención y Concientización del Grooming o Ciberacoso contra Niñas, Niños y Adolescentes para proteger a las infancias y adolescencias. La normativa busca promover el uso responsable de internet, capacitar a los equipos escolares, informar a la ciudadanía sobre esta problemática y facilitar las vías de denuncia. Nuestra ONG participó de su sanción.
Las niñas, niños y adolescentes tienen derecho a crecer y desarrollarse en entornos seguros, también en el ámbito digital. En ese marco, tienen derecho a:
Utilizar y disfrutar de internet.
El acompañamiento y cuidado por parte de personas adultas responsables durante su tiempo en línea.
Recibir Educación Sexual Integral (ESI) para saber cómo actuar frente a situaciones de abuso.
Negarse a cualquier solicitud de fotos o videos personales.
La preservación de su intimidad y el respeto por su privacidad digital.
El acceso a espacios de escucha cuando algo los afecta o incomoda.
El ejercicio de una ciudadanía digital implica conocer y hacer valer estos derechos.
En particular, es necesario prestar atención a los canales donde estos delitos suelen desarrollarse: chats en redes sociales o juegos en línea. Hoy fundamentalmente tik tok, instagram , You Tube y otras que van surgiendo como OME TV, ONLY FANS, plataformas de apuestas en línea, etc.
Es imprescindible que los padres sepan cuál es la vida digital de sus hijos y para ello, el diálogo será crucial: preguntar cómo le fue en el juego, con quiénes interactuó, si fueron siempre los mismos personajes o si se incluyeron nuevos, etcétera. El diálogo cotidiano, la
escucha activa y el interés por conocer la vida digital de niños, niñas y adolescentes son herramientas fundamentales para prevenir situaciones de riesgo.
Comprometernos, involucrarnos con este tema tan duro y real para nuestros niños y adolescentes, es nuestra tarea, para que podamos juntos decir “Si nos reímos, nos reímos todxs”.
Arístides Ricardo ALVAREZ
Presidente ONG
www.nosreimostodxs,com
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